El también vivía en el campo, pero era diferente, no era una pradera soleada y tranquila, era el pico de la montaña. Allí hacía frio y no dejaba de nevar.
Al llegar, su amigo le recibió cordialmente con sus frutos y bayas jugosas.
El ratón de campo le dijo a su amigo que en la pradera estaba muy solo y decidió quedarse dos horas más. Se fue acostumbrando al calor de la lumbre y se acordó del sudor y de los milanos, los ratonores y otros animales que poblaban la pradera.
Como estaba agusto allí, decidió que se quedaría en aquel lugar y que no volvería a su casa.
Construyó una madriguera y nunca más volvió a estar solo.
Moraleja:
"Puedes pensar que un lugar es el mejor del mundo pero siempre habrá uno mejor"
Esta historia la escribió el alumno: Guillermo Guantes Aller.
Tengo que felicitar a Guillermo por dos motivos :
- - Por su trabajo realizado.
- - Y porque hoy es su cumpleaños:
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