jueves, 24 de julio de 2014

Un jardín, dos chorizas y un botellín.

Este mañana me di un paseo por el Real Jardín Botánico de Madrid.
Desde Alcalá cogí el tren y fui hasta la estación de Atocha para realizar la visita al famoso jardín.
En pocos minutos se llega a este bello oasis situado en el centro de la capital al que se accede por la Puerta de Murillo, y desde aquí iniciamos el recorrido entre grandes árboles y pequeños arbustillos.
Este recinto tiene un interés histórico artístico donde se llevan a cabo estudios de los vegetales así como la conservación y la divulgación de la ciencia botánica.
Muchas variedades pueblan el jardín.
Lo primero que me llamó la atención fue la distribución en cuatro terrazas o niveles:

  1. Terraza de los Cuadros
  2. Terraza de las Escuelas Botánicas
  3. Terraza del Plano de la Flor
  4. Terraza Alta o de los Laurales.

Yo empecé mi recorrido por esta última, la de los laurales, en la que podías disfrutar de una estupenda colección de bonsáis.


A continuación siguiendo el paseo me paré en los invernaderos y un poco más adelante vi una exposición fotográfica en el Pabellón Villanueva. Seguí el recorrido de forma improvisada cruzándome de un camino a otro parándome de vez en cuando... cuando algo me llamaba la atención.
Y llegué a una zona de pequeños huertos donde había concentradas hortalizas y frutas variadas:
- calabazas, zanahorias, berenjenas, tomates, escarolas....
- borrajas, patatas, lentejas, judías, pimientos, garbanzos...
- coliflor, maíz, girasol, perejil...
De vuelta para la salida me encuentro con el árbol más anciano que ya tiene más de 250 años según me informa un jardinero que está regando: 
el ciprés (Cupressus sempervirens) . Me siento junto a su tronco, al momento que me viene el recuerdo de aquel libro que leí hace años
"la sombra del ciprés es alargada".
Salgo del parque. A estas horas del mediodía veraniego hace bastante calor por lo que decido entrar en un bar cercano para tomarme un botellín. Diferentes tapas se sitúan ordenadamente en la vitrina del local. Hay gran surtido para elegir: calamares, boquerones, chorizo, tortilla, jamón..
Miro hacia la entrada por donde entran nuevos clientes. Una pareja jovencita y detrás muy pegado entran otras dos mujeres con malas intenciones, veo como una de ellas intenta meter la mano en el bolso de la chica que va delante. Rápidamente le hago un gesto para que se retire de esa zona y no le quiten la cartera. Las chorizas se dan cuenta y salen del local sin inmutarse mucho. La pareja me da las gracias por haberles avisado y se queda para tomar algo fresco que les alivie del susto. 



Mañana distraída, 
paseando por el jardín,
 ahuyentado a las chorizas 
y tomando un botellín.

lunes, 21 de julio de 2014

¡Dejadme vivir en paz!

Desgraciadamente ya nos hemos acostumbrado. Para muchos inocentes las vacaciones terminaron.
Las dramáticas imágenes ya no impactan a nadie.Que más da 8 que 80. Que más da 500 que 5000.
Las últimas cifras de la masacre israelí se sitúan en más de 500 muertos palestinos y mas de 3300 heridos, por supuesto la mayoría civiles, mujeres y niños que pasaban por allí.



Cuando leas estas líneas las cifras se habrán quedado obsoletas y no se tomarán medidas pacificadoras porque hay que dar salida al arsenal militar, justificando lo injustificable.
Pero no pasa nada porque Los Estados Unidos apadrinan la matanza, los bombardeos indiscriminados y nuevamente volverá a dar la palmadita en la espalda al responsable de este aniquilamiento.
Pero esta gentuza no promulgaba el derecho a la vida. 
Y todos los países callan, prefieren mirar hacia otro lado. 
El breve silencio tiene corta duración y rápidamente deja  paso hacia otro brutal bombardeo.

sábado, 12 de julio de 2014

Tocarse la breva


Me viene a la cabeza un refrán: "De higos a brevas, larga las lleva"
La higuera nos da dos cosechas al año.
La primera vez que cogemos el fruto de este árbol se hace a principios de verano (junio, julio) dependiendo de la zona. Yo estuve cogiendo brevas esta semana, a primeros de julio.
Después a finales de verano vuelve a dar nuevamente el fruto: los higos, que son de menor tamaño y suelen ser más sabrosos.
Llegadas estas fechas la gente, que está de vacaciones, se entretiene realizando diversas actividades veraniegas, aunque algunos lo que prefieres es "tocarse la breva"

martes, 1 de julio de 2014

QUE TENGAS UN FELIZ VERANO.

Un año más llegamos a la jornada final. 
Se celebró el acto de clausura del CD Iplacea para recordar y premiar a las personas que destacaron en la temporada.
Entramos en Julio y mucha gente prepara las maletas para partir de vacaciones y realizar el viaje programado.



Poco más puedo decir y con el micrófono en mano, solo puedo añadir que tengas un Feliz Verano.

jueves, 26 de junio de 2014

A jugar con un bozal.

Luis Suárez la vuelve a liar y vuelve a morder (no hay dos sin tres).


Los aficionados contemplan la acción y la reincidencia con una mezcla de estupor, humor y exigencia del castigo. El comportamiento antideportivo es innegable, también lo es que futbolistas como él son ídolos mundiales y  deberían ser un modelo a seguir, pero los buenos modales parece ser que brillan por su ausencia.
No debemos extrañarnos cuando los chavales imitan estos modelos negativos con mordiscos, malos modos o piscinazos sin sentido. 
Estos señores idolatrados tendrían que ser más cuidadosos con sus comportamientos negativos. Hay demasiados espectadores viendo un campeonato mundial y habría que primar otra actitud más respetuosa y deportiva.

domingo, 15 de junio de 2014

LOS TRES APELLIDOS MAJOS: DÍAZ - HERNÁNDEZ - DICOU

Pasó la clausura del CD Iplacea y llegó el momento de la despedida.
Otra temporada que termina.
Este año fue especial y pudimos disfrutar una vez más de su genialidad, de su bondad y como no, de su amplia sonrisa.
Muchas imágenes me llegan a la memoria y tras ver la película de "Ocho apellidos vascos" me quedo con estos tres apellidos ( Díaz- Hernández - Dicou) de momentos compartidos.

En su debut con la selección madrileña en Cangas.

 Los Dicou con el más pequeño de los Díaz...


... que también echó algunas lagrimillas.
Esas que salen a veces, en días de despedidas.
 

Sonrisas y lágrimas.
Lágrimas con sonrisas.
En la cancha, en la pista.



Y con un brindis final,
que nos sirva de consuelo
echo la vista hacia atrás
y te digo: ¡Hasta luego!